Los yaniqueques son empanadas fritas tradicionales de la República Dominicana, con una masa suave y crujiente por fuera.
Son ideales como aperitivo o snack, especialmente en Boca Chica. La receta combina harina, polvo de hornear, sal y aceite para crear una masa ligera y deliciosa. Se fríen hasta obtener un tono dorado perfecto y se espolvorean con sal gruesa.
Un plato que te transportará a las playas caribeñas, perfecto para compartir en familia o con amigos y disfrutar de su textura crocante y sabor único.
Yaniqueques
Ingredientes
2 tazas de Harina
½ cucharilla de Polvo de hornear
1 cucharilla de Sal
3 cucharas de Aceite vegetal
2 tazas de Aceite para freír
½ cucharilla de Sal gruesa
Preparación
Paso 1 : La preparación comienza mezclando en un bol grande la harina, el polvo de hornear y la sal.
Paso 2 : A continuación, se añade la harina a una mezcla de ¼ de taza de agua y las tres cucharadas de aceite, y se comienza a integrar con una espátula.
Paso 3 : Se presiona la masa con las manos, añadiendo más agua si es necesario, hasta que no quede pegajosa y sea fácil de manejar.
Paso 4 : Es importante amasar solo el tiempo necesario para formar una bola homogénea.
Paso 5 : Una vez lista, se cubre con film plástico y se deja reposar durante diez minutos.
Paso 6 : Luego, se divide la masa en porciones iguales, dependiendo del tamaño deseado de los yaniqueques: cuatro porciones para empanadas grandes o dieciséis si se prefieren más pequeñas.
Paso 7 : Cada porción se forma en una bola, y luego se extiende con un rodillo hasta que quede muy delgada, casi traslúcida.
Paso 8 : Para facilitar su manipulación y darles una presentación más limpia, se hacen pequeños cortes en las circunferencias de las piezas con un cuchillo.
Paso 9 : En una sartén profunda, se calienta el aceite a fuego medio-alto, aproximadamente a 175°C.
Paso 10 : Se fríen las piezas una a una, volteándolas con cuidado para que se doren de ambos lados.
Paso 11 : Una vez listas, se colocan sobre papel toalla para eliminar el exceso de grasa.
Paso 12 : Para terminar, se espolvorean con sal gruesa al gusto y se sirven calientes, disfrutando de su textura crocante y su sabor auténtico.













