Esta salsa de queso casera es una opción sencilla y deliciosa para realzar tus platos favoritos.
Con ingredientes básicos y un proceso fácil de seguir, podrás disfrutar de una crema suave y llena de sabor. Ideal para acompañar pasta, carnes, o como dip para verduras, esta receta se prepara en poco tiempo y encantará a toda la familia.
Salsa de queso casera
Ingredientes
200 gramos de Queso para fundir
4 cucharas de Mantequilla
2 cucharas de Harina
3 tazas de Leche
¼ taza de Vino blanco
1 pizca de Sal
1 pizca de Pimienta
Preparación
Paso 1 : Para preparar la salsa, primero se asegura que el queso esté rallado, esto facilitará su fundido y dará una textura más uniforme.
Paso 2 : Después, se disuelve la harina en la mitad de la leche tibia o caliente, mezclando bien hasta que no queden grumos.
Paso 3 : En una cacerola antiadherente, se calienta la leche restante junto con la mantequilla a fuego bajo, permitiendo que la mantequilla se derrita por completo.
Paso 4 : Cuando la leche y la mantequilla estén integradas, se añade la mezcla de leche con harina, continuando el proceso de revolver para espesar la salsa.
Paso 5 : Se mezcla hasta obtener una consistencia homogénea y, luego, se incorpora el queso rallado poco a poco, revolviendo a baja temperatura para evitar que se queme y facilitar que el queso se funda de manera uniforme.
Paso 6 : Se sazona con sal y pimienta al gusto, agregando un chorrito de vino blanco para potenciar el sabor.
Paso 7 : La mezcla se remueve constantemente hasta alcanzar la textura deseada, ajustando en caso necesario con un poco más de leche si la salsa está muy espesa, o más queso si se desea un sabor más intenso.
Paso 8 : Es importante probar y ajustar la sazón antes de servir.
Paso 9 : La salsa puede servirse inmediatamente, acompañando platos de pasta, carnes o bien como dip para verduras.













